Un poco de humor no paga las cuentas, pero ayuda a abrir la aplicación del banco. Y de verdad, espero que la paciencia te dure hasta el final del día.
Humor corto
Encuentra humor corto con textos naturales, cercanos y listos para compartir en cada ocasión.
La adultez es básicamente resolver cosas mientras fingimos que sabemos lo que hacemos. Un poco de humor no paga las cuentas, pero ayuda a abrir la aplicación del banco. De todo corazón, espero que la vida te dé una tregua y algo rico para comer.
No pierdas la sonrisa; todavía puede quedar postre. Sonríe, queda mejor en las fotos.
Hay días en los que el café hace más por nosotros que cualquier discurso motivacional.
La felicidad puede estar en las pequeñas cosas, como cancelar un plan sin culpa. Ríete un poco. Ojalá las notificaciones te den un descanso.
Que nunca falte una buena razón para reírse de uno mismo. Ríete un poco, aunque sea de ese plan que claramente no salió como esperabas. Mi deseo es que la lista de pendientes deje de crecer por unas horas.
Que hoy tengas más paciencia que notificaciones. Sonríe, queda mejor en las fotos. Y de verdad, espero que todo salga bien o por lo menos dé una buena historia.
Si el día viene complicado, al menos que nos encuentre con sentido del humor. A por el día, con cuidado. Con sinceridad, deseo que todo salga bien o por lo menos dé una buena historia.
Que hoy tengas más paciencia que notificaciones. Sobre todo, deseo que todo salga bien o por lo menos dé una buena historia.
La vida es corta; la fila del banco, misteriosamente, no. Que el buen humor te salve de responder mensajes que merecen cinco minutos de reflexión. De verdad, espero que el café llegue antes que los problemas.
Que nunca falte una buena razón para reírse de uno mismo. Hoy intenta no discutir con nadie antes del desayuno. Después ya veremos. De verdad, espero que tus pendientes se reproduzcan un poco menos hoy.
Que tus planes funcionen y, si no, que al menos den material para reírse después. Con todo mi cariño, espero que el cansancio no encuentre tu contraseña.
Hoy prometo ser productivo. Mañana revisamos cómo salió esa promesa.
No pierdas la sonrisa; todavía puede quedar postre. De todo corazón, espero que las notificaciones te den un descanso.
Que nunca falte una buena razón para reírse de uno mismo. Y de verdad, espero que el día venga con menos drama del habitual.
Que hoy tus problemas tengan menos energía que tú. Respira y sigue improvisando. Lo que más deseo es que las pequeñas victorias incluyan una siesta.
Respira. Lo peor que puede pasar es que mañana también sea lunes. Que tus planes funcionen y, si no, que al menos den material para reírse después. Con cariño, deseo que el cansancio no encuentre tu contraseña.
Que el buen humor te salve de responder mensajes que merecen cinco minutos de reflexión. Que no falte café. Y deseo que nadie te pregunte nada complicado antes del desayuno.
La felicidad puede estar en las pequeñas cosas, como cancelar un plan sin culpa. Respira y sigue improvisando.
A veces el mejor plan es fingir que todo estaba calculado desde el principio. Sonríe, queda mejor en las fotos. De corazón, ojalá tus planes salgan bien a la primera por una vez.
Si el día viene complicado, al menos que nos encuentre con sentido del humor. Que el buen humor te salve de responder mensajes que merecen cinco minutos de reflexión.
Ríete un poco, aunque sea de ese plan que claramente no salió como esperabas. Solo espero que el sentido del humor siga funcionando.
No pierdas la sonrisa; todavía puede quedar postre. También espero que la lista de pendientes deje de crecer por unas horas.
No te tomes todo tan en serio; ni siquiera el wifi lo hace. De corazón, deseo que nadie diga “tenemos que hablar” hoy.
Hay días en los que el café hace más por nosotros que cualquier discurso motivacional. A por el día, con cuidado.
A veces el mejor plan es fingir que todo estaba calculado desde el principio. De corazón, ojalá el cansancio no encuentre tu contraseña.
Si todo sale mal, al menos que salga una buena anécdota.
Si el día viene complicado, al menos que nos encuentre con sentido del humor. Quiero que la vida te dé una tregua y algo rico para comer.
Respira. Lo peor que puede pasar es que mañana también sea lunes.
Si todo sale mal, al menos que salga una buena anécdota. Respira y sigue improvisando. Mi deseo es que la lista de pendientes deje de crecer por unas horas.