La vida es corta; la fila del banco, misteriosamente, no. No pierdas la sonrisa; todavía puede quedar postre.
Fin de semana divertido
Encuentra fin de semana divertido con textos naturales, cercanos y listos para compartir en cada ocasión.
Este fin de semana, que hoy tus problemas tengan menos energía que tú. Un poco de humor no paga las cuentas, pero ayuda a abrir la aplicación del banco. Hoy también cuenta como experiencia.
No necesito suerte, necesito que dejen de aparecer cosas nuevas en la lista de pendientes. Que hoy tengas más paciencia que notificaciones.
No necesito suerte, necesito que dejen de aparecer cosas nuevas en la lista de pendientes. Que el buen humor te salve de responder mensajes que merecen cinco minutos de reflexión.
Respira. Lo peor que puede pasar es que mañana también sea lunes. La felicidad puede estar en las pequeñas cosas, como cancelar un plan sin culpa.
Respira. Lo peor que puede pasar es que mañana también sea lunes. Respira y sigue improvisando.
Un poco de humor no paga las cuentas, pero ayuda a abrir la aplicación del banco. Ríete un poco.
Hoy toca tomarse la vida con un poco menos de drama. Un poco de humor no paga las cuentas, pero ayuda a abrir la aplicación del banco. Respira y sigue improvisando.
Este fin de semana, recuerda que descansar también es hacer algo, especialmente si lo haces con mucha dedicación. Respira y sigue improvisando.
Respira. Lo peor que puede pasar es que mañana también sea lunes. No prometo soluciones, pero sí una sonrisa.
Hoy toca tomarse la vida con un poco menos de drama. A por el día, con cuidado.
Si todo sale mal, al menos que salga una buena anécdota. Un poco de humor no paga las cuentas, pero ayuda a abrir la aplicación del banco.
No necesito suerte, necesito que dejen de aparecer cosas nuevas en la lista de pendientes. Que tus planes funcionen y, si no, que al menos den material para reírse después.
No necesito suerte, necesito que dejen de aparecer cosas nuevas en la lista de pendientes. Todo bajo control... más o menos. De corazón, deseo que tengas más risas que reuniones.
Que hoy tengas más paciencia que notificaciones. Y de verdad, espero que el día venga con menos drama del habitual.
Este fin de semana, la vida es corta; la fila del banco, misteriosamente, no. No te tomes todo tan en serio; ni siquiera el wifi lo hace. Que salga bien o que al menos sea divertido.
Hay días en los que el café hace más por nosotros que cualquier discurso motivacional. No te tomes todo tan en serio; ni siquiera el wifi lo hace. Y deseo que nadie te pregunte nada complicado antes del desayuno.
Hay días en los que el café hace más por nosotros que cualquier discurso motivacional. Hoy intenta no discutir con nadie antes del desayuno. Después ya veremos. Todo bajo control... más o menos.
Hoy toca tomarse la vida con un poco menos de drama. Hoy intenta no discutir con nadie antes del desayuno. Después ya veremos.
La felicidad puede estar en las pequeñas cosas, como cancelar un plan sin culpa. Mañana lo intentamos otra vez.
Si todo sale mal, al menos que salga una buena anécdota. Respira y sigue improvisando.
No todo se arregla riendo, pero algunas cosas se llevan bastante mejor. Que hoy tengas más paciencia que notificaciones. Me gustaría que el wifi coopere cuando más lo necesites.
Este fin de semana, que tus planes funcionen y, si no, que al menos den material para reírse después.
No pierdas la sonrisa; todavía puede quedar postre. Que la risa gane hoy.
Que el buen humor te salve de responder mensajes que merecen cinco minutos de reflexión. Sonríe, queda mejor en las fotos.
No pierdas la sonrisa; todavía puede quedar postre. Ríete un poco.
Que nunca falte una buena razón para reírse de uno mismo. Que tus planes funcionen y, si no, que al menos den material para reírse después.
Hay días en los que el café hace más por nosotros que cualquier discurso motivacional. No prometo soluciones, pero sí una sonrisa.
Que hoy tus problemas tengan menos energía que tú. A por el día, con cuidado.
Este fin de semana, que hoy tus problemas tengan menos energía que tú. La felicidad puede estar en las pequeñas cosas, como cancelar un plan sin culpa.